Artesanía de Hojalata, Cobre y Alpaca
 | Oaxaca se ha destacado por su gran diversidad de artesanías, una de las más preciadas es la hojalata, piezas de aluminio transformadas en graciosas y simpáticas obras. |
Pionero de este arte es Arturo Sosa Pérez, quien representa 40 años de tradición familiar y que considera que el oficio de hojalatero no es difícil, sólo se requiere de mucha creatividad y dominar la técnica del dibujo.
Gracias al ingenio de un hombre que busca compartir lo que sabe con las nuevas generaciones y evitar así que su arte desaparezca, Oaxaca ha sido reconocido en diversos estados del país y de la unión americana.
Arturo Sosa Pérez nació el 26 de Noviembre de 1942 en la ciudad de Oaxaca, en el Barrio del Peñasco; inició en el arte de la hojalata a la edad de 13 años, en el taller de su papá, Fidel Sosa Rivas, cortando la lata y haciendo nichitos. |  |
Su primera figura la elaboró en la tapa de una lata de manteca, la cual vio la señorita Nancy Audifred, que era cliente de su papá; persona que más tarde lo motivó a adoptar este oficio que ha sido el sostén de su familia.
Con una serie de obras realizadas durante cuarenta años con hoja de lata, Arturo Sosa Pérez ha sido pionero en la elaboración de diferentes figuras, tal y como son los ornamentos planos, la guacamaya, el búho, los corazones, los marcos en tercera dimensión o los ornamentos navideños.
Tijeras, soldadura, uñetas, cinceles y puntas, son las herramientas de las cuales se vale este artista oaxaqueño para dar forma a la hojalata, en la cual sin duda plasma una fuerte carga de imaginación en cada uno de sus trabajos.
"Lo mismo trabajo corazones que una gárgola pintada o unas manos. Siempre trato de mostrar un mundo de distintas posibilidades y simbolismos que llevan como eje el corazón".
Sosa Pérez ha sido iniciador de la presencia de los artesanos oaxaqueños en ferias y exposiciones tanto dentro como fuera del país, además ha sido el formador de la primera asociación de artesanos de Oaxaca, participando también en la Primera Feria de Oaxaca en México.
Además de asistir a otras ferias de importancia que se realizan anualmente en el interior del país, como la de Puebla, en mayo; la de Guadalajara, en Octubre; en Veracruz, Aguascalientes y Ciudad Juárez, entre otras.
De igual forma ha expuesto su obra en San Diego, San Antonio y Santa Fe California, Estados Unidos, donde ha recibido diversos reconocimientos.
El artista detalla que al principio nadie compraba ni valoraba su trabajo, pero ahora su obra es reconocida y cuenta con una clientela fiel a través de los años y que se distribuye en diversos estados de México y la unión americana, como son San Francisco y San Diego, California; Austin, Texas; Puerto Vallarta, Jalisco y Tijuana, Baja California.
En este mismo sentido manifiesta que gracias a su padre, Fidel Sosa Rivas, quien le enseñó el oficio, de tal suerte que cada obra tiene impresa una parte de su vida.
La hojalata es una lámina delgada de hierro o acero recubierta de estaño comercialmente puro, la cual se logra mediante un proceso electrolítico o de inmersión en caliente. Se utiliza sobre todo para la fabricación de latas de conserva.
Reconoció que las hojalatas que se desarrollan en la actualidad son casi un tercio más resistentes a la corrosión que las empleadas anteriormente. La hojalata también se usa para recubrir alambres de cobre y conexiones eléctricas.
Arturo Sosa Pérez afirma que el artesano es un artista en constante innovación, que basa sus creaciones en sueños, imaginación y vivencias puras.
"Todo lo que hago son piezas de mi imaginación. Todo me sale de la mente, son curiosidades que tengo y todas tienen un nombre y un porqué; las manos son manos amigas por que siempre que uno da la mano, se da con sinceridad y amor, y en ella va de por medio el corazón".
El artesano cuenta con taller propio con más de cuarenta años de tradición familiar en su domicilio ubicado en la calle de Matamoros, donde un innumerable grupo de personas pintan, promueven y trabajan este arte.
Cabe destacar que el arte de la hojalata es una herencia que por muchos años ha sido el sostén de muchas familias oaxaqueñas, y que sin duda han alcanzado la más exquisita sensibilidad, logrando piezas únicas con el trabajo de sus manos.
Asimismo, actualmente la artesanía en hojalata es reconocida por su perfeccionamiento en los acabados y terminados, logrando piezas exquisitas a la vista de las personas, principalmente de los coleccionistas.
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